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INICIOS DE HUANCAVELICA
By : fer-&-hackHace más de 7000 años a.c, Huancavelica estuvo poblada por cazadores, y posteriormente por grupos de sedentarios dedicados a la experimentación de los primeros cultivos.
Foto del cerro rico de Oropesa en donde se encuentra las minas de mercurio.
Huancavelica ha sido uno de los lugares más importantes para los pobladores andinos, pues existen numerosos sitios y complejos arqueológicos como las pampas y refugios de Mosoqcancha, Antaccocha, Pumaqoria, Astobamba Paturpampa; los petroglifos de Inka Wayqo, Qeromachay son evidencias que datan de 7,000 mil años a.c
Aproximadamente en el año 1,100 d.c., la región pasó a manos de los Huari, pueblo conquistador y altamente organizado de origen ayacuchano que dominó buena parte del territorio andino.
A la caída de los Huari, surgieron los Chancas quienes mantuvieron una fuerte resistencia frente a los ejércitos incaicos. Al ser incorporado este territorio al Tahuantinsuyo, los incas dispusieron construir dos importantes centros administrativos, Uchcus e Incahuasi.
En la época Virreinal Huancavelica era un departamento importante para los españoles sedientos de oro y riquezas hallaron las minas de mercurio de Huancavelica en el llamado Cerro Rico de Oropesa, lo cual motivó a la fundación de la ciudad de Huancavelica en el 1571.
El departamento de Huancavelica fue creado por el libertador don José de San Martín el 26 de abril de 1822. Sin embargo años más tarde se le quita esa designación, porque tenía poca población.
Foto del cerro rico de Oropesa en donde se encuentra las minas de mercurio.
Fue en el segundo gobierno del Presidente Gamarra que se le restablece la categoría de departamento a Huancavelica el 28 de abril de 1839.
Ya en el siglo XX, Huancavelica enfrentó junto a los departamentos del llamado trapecio andino (Apurímac y Ayacucho) una profunda crisis social que se agravó por las intensas sequías e inundaciones.
En la década del ochenta, la violencia terrorista también azotó el departamento, hundiéndola en la miseria y propiciando la masiva migración de sus pobladores hacia la costa.
CRECIMIENTO DE HUANCAVELICA
By : fer-&-hackDurante los últimos dos lustros, el Perú gozó de una considerable bonanza
económica que permitió incrementar significativamente el ingreso per
cápita de su población y reducir los índices de pobreza como nunca antes
en la historia económica del país. Sin embargo, aún persisten enormes
diferencias regionales. A pesar de la reciente y marcada disminución en
los indicadores de pobreza, esta sigue siendo muy alta en muchas regiones
—Huancavelica, Huánuco, Puno, Amazonas y Cajamarca—, mientras que
en otras —Apurímac y Cusco— no disminuyó lo suficiente.
Los elevados índices de pobreza y desigualdad que prevalecían en el
Perú en 2011, aun cuando el país experimentaba un boom económico sin
precedentes, fueron un factor preponderante detrás de la opción política
por la que se inclinó un alto porcentaje del electorado en las elecciones de
ese año y que terminó llevando a la presidencia de la república al candidato
supuestamente «anti-sistema». De hecho, el 22,5% de los votos emitidos
provinieron de departamentos donde la pobreza alcanzaba por lo menos
al 49% de la población, y fue justamente en las regiones más pobres del
país donde el rechazo a las opciones políticas identificadas con el modelo
económico imperante fue mayor.1 Y aunque el gobierno democráticamente
elegido optó por dejar atrás los aspectos más controversiales de su discurso
electoral y ha mantenido los lineamientos básicos del modelo económico implantado hace más de veinte años, el Perú es un ejemplo claro de que la pobreza y la desigualdad contribuyen a la inestabilidad política y social, y pueden socavar el crecimiento económico y las mejoras en las oportunidades de los peruanos. Como claramente demuestra la experiencia reciente del país, la inequidad social puede conducir a la inestabilidad económica y al empobrecimiento a través de las instituciones democráticas, como casi ocurre con las últimas elecciones presidenciales, o a través de la insurgencia y la violencia, como sucedió en la década de 1980 con la aparición y expansión de Sendero Luminoso. Con respecto a este último fenómeno, cabe recordar que la pobreza estructural que caracterizó a los departamentos de la sierra central y sur del país —Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Huánuco, Junín y Puno— se vio agravada con la violencia terrorista que desató Sendero Luminoso en el período 1980-1993 y por el caos macroeconómico. Las previsibles consecuencias sobre la acumulación de capital y generación de empleo de la violencia terrorista y de la crisis económica dejaron inmersos en la miseria a los peruanos que vivían en estas zonas. Con la pacificación del país, el ordenamiento macroeconómico y la implantación de una economía de mercado en los años 90, se dio inicio a una etapa de recuperación progresiva, la que fue especialmente marcada en el período 2002-2012, cuando se logró reducir la pobreza como nunca antes en la historia económica del Perú. No obstante, hasta el día de hoy en Huancavelica no se han registrado avances significativos porque el proceso de recuperación enfrenta diversos obstáculos o condiciones iniciales adversas, como los bajos niveles de capital humano y físico de partida, la geografía agreste y la deficiente conectividad con el resto del país, la prevalencia del minifundio en el agro, la falta de acceso al crédito y la escasa diversificación productiva, entre otros. El presente estudio de «los obstáculos al crecimiento», promovido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), seleccionó a la región Huancavelica por tratarse de un ejemplo dramático de pobreza y exclusión. Esta región se caracteriza por presentar las más altas tasas de desnutrición y mortalidad infantiles en el país; y registrar un promedio de siete hijos por mujer, también la tasa más elevada del Perú. Asimismo, el analfabetismo (femenino en su mayoría) es muy alto, su población adulta muestra escasa castellanización, mientras que sus niños registran importantes
tasas de deserción escolar; las deficiencias de infraestructura son graves y afectan tanto a la red vial, a la de electricidad (a pesar de que en esta región se genera el 20% de toda la electricidad del Perú) como a la red de saneamiento. La mayor parte de la población huancavelicana sobrevive en condiciones muy precarias (75% vive en áreas rurales y se encuentra muy dispersa), más de la mitad (54%) de sus habitantes vive en condiciones de pobreza y un gran porcentaje de su fuerza laboral se ve obligada a migrar temporalmente a otras regiones en busca de fuentes de trabajo. Una de las principales preguntas que este estudio intenta responder es ¿cuáles son las restricciones u obstáculos más graves que explican el estancamiento de largo plazo de la economía huancavelicana y su lenta recuperación de los últimos años? Para tal efecto, se emplea el marco analítico de diagnóstico de crecimiento desarrollado por Hausmann, Rodrik y Velasco (2005). Sin embargo, como dicho marco analítico fue formulado para estudios a nivel de países, este tuvo que ser adaptado para su aplicación al contexto regional. El marco conceptual de la investigación se enriqueció con el de los estudios de las «trampas de la pobreza», así como por el enfoque desarrollado por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), plasmado en la Estrategia Nacional de Desarrollo e Inclusión Social «Crecer para Incluir». Igualmente, se ha hecho uso de las estadísticas oficiales de nivel regional, las que en muchos casos presentan problemas de disponibilidad y calidad. La organización del libro es la siguiente: la sección 1 ofrece una visión general de los principales hechos estilizados del crecimiento y las características socio-económicas e institucionales de la región, mientras la sección 2 presenta brevemente la metodología de Hausmann, Rodrik y Velasco (2005), acompañada de una rápida revisión de la literatura relevante, concentrando la atención en la aplicabilidad de la metodología de Mincer (1974), el enfoque de las «trampas de la pobreza» y la nueva Estrategia Nacional «Crecer para Incluir del MIDIS. La sección 3 analiza las principales restricciones al crecimiento en Huancavelica, mientras la 4 discute algunas propuestas y/o retos de política basados en la sección precedente. La sección 5 es una reflexión sobre lo aprendido. El estudio ha sido financiado por el BID. El trabajo de campo en Huancavelica implicó la realización de una serie de entrevistas a funcionarios públicos y de ONG, políticos, empresarios y académicos para obtener 14 Las barreras al crecimiento económico en Huancavelica información así como sugerencias valiosas para la investigación. Los autores agradecen a todos aquellos que amablemente brindaron su tiempo y les permitieron aprender más sobre Huancavelica, entre ellos: Miguel Ángel García R., Eber Guevara H., Raúl Jaime A., Guadalupe Laos J., Leonardo Leyva Y., Hugo Medrano O., Teobaldo Quispe G., Fredy Rodríguez C., Raúl Rodríguez P., Julio Sáez R., Luis Trucios G. y Pilar Uriol A., del Gobierno Regional de Huancavelica; Federico Salas Guevara, ex Presidente Regional de Huancavelica; Leoncio Huayllani T., Alcalde Provincial de Huancavelica; Zeida Hoces La Rosa y Edgardo Palomino T. de la Universidad Nacional de Huancavelica; Gissela Ottone C. de Desco-Huancavelica; Fanny Serpa C. de Cáritas-Huancavelica; Javier Escobal de GRADE; Alberto Benavides de la Quintana de Minas Buenaventura; y Alfonso Tolmos y Carolina Trivelli del MIDIS
electoral y ha mantenido los lineamientos básicos del modelo económico implantado hace más de veinte años, el Perú es un ejemplo claro de que la pobreza y la desigualdad contribuyen a la inestabilidad política y social, y pueden socavar el crecimiento económico y las mejoras en las oportunidades de los peruanos. Como claramente demuestra la experiencia reciente del país, la inequidad social puede conducir a la inestabilidad económica y al empobrecimiento a través de las instituciones democráticas, como casi ocurre con las últimas elecciones presidenciales, o a través de la insurgencia y la violencia, como sucedió en la década de 1980 con la aparición y expansión de Sendero Luminoso. Con respecto a este último fenómeno, cabe recordar que la pobreza estructural que caracterizó a los departamentos de la sierra central y sur del país —Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Huánuco, Junín y Puno— se vio agravada con la violencia terrorista que desató Sendero Luminoso en el período 1980-1993 y por el caos macroeconómico. Las previsibles consecuencias sobre la acumulación de capital y generación de empleo de la violencia terrorista y de la crisis económica dejaron inmersos en la miseria a los peruanos que vivían en estas zonas. Con la pacificación del país, el ordenamiento macroeconómico y la implantación de una economía de mercado en los años 90, se dio inicio a una etapa de recuperación progresiva, la que fue especialmente marcada en el período 2002-2012, cuando se logró reducir la pobreza como nunca antes en la historia económica del Perú. No obstante, hasta el día de hoy en Huancavelica no se han registrado avances significativos porque el proceso de recuperación enfrenta diversos obstáculos o condiciones iniciales adversas, como los bajos niveles de capital humano y físico de partida, la geografía agreste y la deficiente conectividad con el resto del país, la prevalencia del minifundio en el agro, la falta de acceso al crédito y la escasa diversificación productiva, entre otros. El presente estudio de «los obstáculos al crecimiento», promovido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), seleccionó a la región Huancavelica por tratarse de un ejemplo dramático de pobreza y exclusión. Esta región se caracteriza por presentar las más altas tasas de desnutrición y mortalidad infantiles en el país; y registrar un promedio de siete hijos por mujer, también la tasa más elevada del Perú. Asimismo, el analfabetismo (femenino en su mayoría) es muy alto, su población adulta muestra escasa castellanización, mientras que sus niños registran importantes
tasas de deserción escolar; las deficiencias de infraestructura son graves y afectan tanto a la red vial, a la de electricidad (a pesar de que en esta región se genera el 20% de toda la electricidad del Perú) como a la red de saneamiento. La mayor parte de la población huancavelicana sobrevive en condiciones muy precarias (75% vive en áreas rurales y se encuentra muy dispersa), más de la mitad (54%) de sus habitantes vive en condiciones de pobreza y un gran porcentaje de su fuerza laboral se ve obligada a migrar temporalmente a otras regiones en busca de fuentes de trabajo. Una de las principales preguntas que este estudio intenta responder es ¿cuáles son las restricciones u obstáculos más graves que explican el estancamiento de largo plazo de la economía huancavelicana y su lenta recuperación de los últimos años? Para tal efecto, se emplea el marco analítico de diagnóstico de crecimiento desarrollado por Hausmann, Rodrik y Velasco (2005). Sin embargo, como dicho marco analítico fue formulado para estudios a nivel de países, este tuvo que ser adaptado para su aplicación al contexto regional. El marco conceptual de la investigación se enriqueció con el de los estudios de las «trampas de la pobreza», así como por el enfoque desarrollado por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), plasmado en la Estrategia Nacional de Desarrollo e Inclusión Social «Crecer para Incluir». Igualmente, se ha hecho uso de las estadísticas oficiales de nivel regional, las que en muchos casos presentan problemas de disponibilidad y calidad. La organización del libro es la siguiente: la sección 1 ofrece una visión general de los principales hechos estilizados del crecimiento y las características socio-económicas e institucionales de la región, mientras la sección 2 presenta brevemente la metodología de Hausmann, Rodrik y Velasco (2005), acompañada de una rápida revisión de la literatura relevante, concentrando la atención en la aplicabilidad de la metodología de Mincer (1974), el enfoque de las «trampas de la pobreza» y la nueva Estrategia Nacional «Crecer para Incluir del MIDIS. La sección 3 analiza las principales restricciones al crecimiento en Huancavelica, mientras la 4 discute algunas propuestas y/o retos de política basados en la sección precedente. La sección 5 es una reflexión sobre lo aprendido. El estudio ha sido financiado por el BID. El trabajo de campo en Huancavelica implicó la realización de una serie de entrevistas a funcionarios públicos y de ONG, políticos, empresarios y académicos para obtener 14 Las barreras al crecimiento económico en Huancavelica información así como sugerencias valiosas para la investigación. Los autores agradecen a todos aquellos que amablemente brindaron su tiempo y les permitieron aprender más sobre Huancavelica, entre ellos: Miguel Ángel García R., Eber Guevara H., Raúl Jaime A., Guadalupe Laos J., Leonardo Leyva Y., Hugo Medrano O., Teobaldo Quispe G., Fredy Rodríguez C., Raúl Rodríguez P., Julio Sáez R., Luis Trucios G. y Pilar Uriol A., del Gobierno Regional de Huancavelica; Federico Salas Guevara, ex Presidente Regional de Huancavelica; Leoncio Huayllani T., Alcalde Provincial de Huancavelica; Zeida Hoces La Rosa y Edgardo Palomino T. de la Universidad Nacional de Huancavelica; Gissela Ottone C. de Desco-Huancavelica; Fanny Serpa C. de Cáritas-Huancavelica; Javier Escobal de GRADE; Alberto Benavides de la Quintana de Minas Buenaventura; y Alfonso Tolmos y Carolina Trivelli del MIDIS
HISTORIA DE HUANCAVELICA
By : fer-&-hackHistoria
La ciudad de Huancavelica fue fundada por el alcalde Mayor de Minas Francisco de Angulo el 4 de Agosto de 1571, con el nombre de Villa Rica de Oropesa, 7 años después del descubrimiento de la minas de mercurio, por la real orden del Virrey Toledo, Conde de Oropesa.
Huancavelica fue fundada con la finalidad de ejercer un mejor control de los impuestos por parte de la corona española.
En esa época del virreinato las minas de azogue de Santa Bárbara ubicada a 3,675 m.s.n.m. en los Andes centrales era la segunda más importante mina del continente americano después de las minas de Potosí en Bolivia, cambiando el destino de Huancavelica radicalmente.
Los españoles impulsaron la explotación de las grandes minas de azogue (mercurio) de Santa Bárbara, haciendo trabajar a la población indígena en condiciones inhumanas.
Su estratégica ubicación geográfica la convirtió en un lugar clave para el comercio interandino, este factor, sumado a la inmensa riqueza proveniente de las minas de mercurio, propició la formación de grandes fortunas locales durante la colonia.
Testimonio de este pasado de riqueza son las grandes casonas que engalanan las calles céntricas de la ciudad.
Pero la riqueza tuvo un paso fugaz por estas tierras. En el siglo XVII, como consecuencia del agotamiento de los yacimientos mineros, Huancavelica inició su paulatina decadencia como centro urbano.
En el siglo XIX, la ciudad fue escenario de importantes levantamientos indígenas, como el de Mateo Pumacahua (1814), líder indígena que se sublevó repetidas ocasiones contra la opresión de los españoles.
Fue reconocida como ciudad el 21 de Junio de 1825.
MAS DETALLADO:
1200-1438
En gran parte de los territorios ocupados por las regiones de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac, entre los ríos Pampas y Apurímac, en plena zona andina, se desarrollan los Chancas (pacarina: laguna de Choclococha), tan prósperos como los curacas incas y sus rivales en sus afanes de expansión. Sus principales actividades eran la caza de la vicuña y el pastoreo de llamas y alpacas. Pero, el principal medio de sustento lo obtenían de la guerra. Quisieron oponerse a los incas del Cusco en su afán de conquista. Con Astuhuaraca, Tasmahuaraca y Auqui Ayllu, sus principales sinchis, a la cabeza de sus huestes, se dirigieron de Andahuaylas al Cusco, sitiándola. El Zapa Inca Wiracocha huyó; temeroso. Surgió Cusi Yupanqui, su hijo, quien los enfrentó en la batalla de Yahuarpampa y los venció. Cusi Yupanqui tomó la mascapaycha con el nombre de Pachacútec Inca Yupanqui y la expansión del Tahuantinsuyo se hizo incontenible.
1564 (1 de enero)
El conquistador Amador Cabrera hace el primer denuncio de las minas de mercurio de Huancavelica, donde se hallaba la que sería la famosa mina Descubridora o Santa Bárbara, que estuvo vigente durante un siglo y medio, abasteciendo a las minas de plata del Perú y de México. Amador Cabrera había recibido la información de la existencia de tales minas del curaca Ñahuincopa, natural de Acoria, quien de esa manera le agradecía al español por haber perdonado a su hijo la pérdida de una de sus prendas de vestir.
1571 (4 de agosto)
Al incrementarse la explotación del azogue o mercurio de Huancavelica, que facilitaba la explotación de la plata, riqueza que, a su vez, se estaba convirtiendo en primera fuente para el tesoro español, el virrey Francisco de Toledo encarga la fundación de una ciudad al español Francisco de Angulo, quien hace la ceremonia usual a nombre de los reyes españoles y sienta el acta.
1572 (5 de agosto)
El virrey Francisco de Toledo, conde de Oropesa, funda la ciudad de Villa Rica de Oropesa, donde hoy está la ciudad de Huancavelica. Ya se había descubierto el mercurio, que era imprescindible en ese tiempo para separar la plata de las impurezas. El nombre de Oropesa lo dio el virrey en homenaje a sus padres, los condes de Oropesa, de España.
1572
Después de una larga secuencia de litigios entre la corona española y Amador Cabrera sobre la mina de Santa Bárbara, se llega a un acuerdo, mediante el cual Cabrera desiste de la explotación de dicha mina y lo sede a la corona por una compensación de 250 mil ducados. Desde entonces se trabaja improvisadamente pero con frenesí en tres socavones (Chacaltana, San Francisco y Santa Bárbara) hasta el año 1610, en que empieza a decaer la explotación de plata de Potosí (Alto Perú). Las débiles instalaciones se dañaron en los terremotos de 1640, 1687 y 1786. Hasta el año 1790 se extrajeron más de I millón de quintales de azogue, con un valor estimado en más de 100 millones de pesos.
1733
Se termina de construir la catedral de Huancavelica, durante la época del virrey José de Armendáriz, marqués de Castelfuerte, y donde se venera a la efigie del Nazareno o Señor de Chumbivilcas. La catedral es de típico estilo colonial. Destaca el frontis, que tiene una portada de piedra roja, totalmente tallada. A los extremos, se hallan dos torres de piedra, con aleros y dinteles tallados.
1822 (26 de abril)
El reglamento de elecciones que San Martín elabora para nominar el Primer Congreso Constituyente crea el departamento de Huancavelica.
1834 (17 de abril)
Se produce la batalla de Huaylacucho (distrito de Huancavelica) entre las tropas leales al presidente general Luis José de Orbegoso y del general José Rufino
Echenique, que apoyaba al sublevado general Pablo Bermúdez. Ganaron las huestes de Echenique.
1856 (12 de agosto)
Nace don Daniel Hernández, en la hacienda Hurpay, provincia de Tayacaja, el I de agosto de 1856. Su fama se extendió por sus brillantes pinturas y el gobierno le encargó varios cuadros, entre elíos los de “San Martín” y “Bolívar” que ahora adornan el local del congreso de la República. Murió en Lima el 23 de octubre de 1932.
1973
Se inaugura la primera etapa de la hidroeléctrica “Santiago Antúnez de Mayolo”, con una capacidad de energía de 114 000 kw. En 1974 se amplió dicha central hasta generar una energía de 341 000 kw. En 1979 se terminó de construir la segunda etapa y la central llegó a la capacidad eléctrica de 570 000 kw. Actualmente, con la terminación de la tercera etapa, se genera una fuerza eléctrica que bordea I 000 000 de kw.
1990 (20 de junio)
Se crea la Universidad Nacional de Huancavelica, siendo presidente de (a República el doctor Alan García Pérez, con sede central en la ciudad de Huancavelica y con subsedes en Acobamba, Lircay y Pampas.







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